01 noviembre 2014

El altruismo y la amígdala

 
El altruismo, y particularmente el altruismo extraordinario hacia los extraños, como en el caso de donación de un riñón a un extraño, representa un fenómeno desconcertante para muchos campos de la ciencia, incluyendo la biología evolutiva, la psicología y la economía. ¿Cómo se puede explicar este comportamiento? La propensión al altruismo es muy variable y puede estar mediada genéticamente, pero poco se sabe acerca de los mecanismos neurales que lo apoyan. En un estudio reciente se utilizó imágenes cerebrales estructurales y funcionales para comparar la actividad cerebral de altruistas extraordinarios, donantes de riñón a extraños, y sujetos controles. Los altruistas exhibieron unas variaciones en la anatomía y funcionamiento neuronal opuestas a los patrones observados previamente en los psicópatas, caracterizados por ser crueles y antisociales. Estos hallazgos sugieren que el altruismo extraordinario representa uno de los extremos de los mecanismos neurales que subyacen a la capacidad de respuesta social y emocional.  
El comportamiento altruista mejora el bienestar de otro individuo al tiempo que reduce el bienestar del altruista. La tendencia de los seres humanos a participar en comportamientos altruistas se distribuye de manera desigual entre la población, y la variación individual en las tendencias altruistas puede ser mediada genéticamente. Aunque se han identificado los endofenotipos neuronales de las tendencias de comportamiento antisociales extremas en los estudios de los psicópatas, se sabe poco sobre los mecanismos neuronales que apoyan las tendencias pro-sociales o altruistas extremas. En este estudio, Abigail A. Marsha y colaboradores utilizaron la resonancia magnética estructural y funcional para evaluar una población de altruistas extraordinarios: los donantes de riñón que se ofrecieron a donar un riñón a un desconocido. Tales donaciones cumplen las definiciones más estrictas de altruismo en que representan un comportamiento intencional que incurre en costos significativos para el donante para beneficiar a un anónimo, no parientes suyo. El estudio muestra que los altruistas extraordinarias se pueden distinguir de los controles por su volumen mayor en la amígdala derecha y la capacidad de respuesta de esta estructura a las expresiones faciales de miedo, un efecto que predice la sensibilidad perceptiva superior a estas expresiones mejoradas. Estos resultados mostraron, en el caso de los individuos psicópatas, un volumen de la amígdala reducida y una reducida capacidad de respuesta a las expresiones faciales de miedo. Nuestros resultados apoyan la posibilidad de una base neural para extraordinario altruismo. Estos hallazgos podrán ampliar el alcance de la investigación sobre los mecanismos biológicos que promueven los comportamientos altruistas para incluir mecanismos neuronales que apoyan la capacidad de respuesta afectiva y social.

Referencia:
PNAS, Proceedings of the National Academy of Sciences  vol. 111 no. 42 (2014)15036–15041
Neural and cognitive characteristics of extraordinary altruists
    Abigail A. Marsha,1,
    Sarah A. Stoycosa,
    Kristin M. Brethel-Haurwitza,
    Paul Robinsonb,
    John W. VanMeterc, and
    Elise M. Cardinalea

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