12 abril 2013

¿Por qué la música produce efectos gratificantes en el cerebro?


11 de abril 2013 - Tomado de ScieceDaily - Un nuevo estudio revela lo que pasa en nuestro cerebro cuando nos decidimos a comprar una pieza de música, cuando la escuchamos por primera vez. El estudio, realizado en el Instituto Neurológico de Montreal y el Hospital La Neuro, de la Universidad McGill y publicado en la revista Science el 12 de abril, señala la actividad específica del cerebro que hace gratificante la nueva música y predice la decisión de comprar música. Los participantes en el estudio escucharon 60 fragmentos musicales nunca antes imaginadas mientras se sometieron a resonancia magnética funcional (fMRI) de exploración, proporcionandoles ofertas de cuánto estarían dispuestos a gastar en cada elemento en una subasta. "Cuando la gente escucha una pieza musical que nunca han oído antes, la actividad en una región del cerebro puede predecir de forma fiable y consistente si les gustará o lo compra, es el núcleo accumbens, que está involucrado en la formación de expectativas que pueden ser gratificantes" dice el investigador principal, el Dr. Valorie Salimpoor, quien condujo la investigación en el laboratorio del Dr. Robert Zatorre en The Neuro y ahora está en el Instituto de Ciencias de la Salud Baycrest 'Rotman Research. "Lo que hace a la música tan emocionalmente poderosa es la creación de expectativas. La actividad en el núcleo accumbens es un indicador de si las expectativas se cumplieron o se superaron, y en nuestro estudio hemos encontrado que a mayor actividad en esta área del cerebro mientras la gente está escuchando música, más es el dinero que están dispuestos a gastar por ella".
Un nuevo estudio revela lo que pasa en nuestro cerebro
cuando nos decidimos a comprar una pieza de música,
cuando la escuchamos por primera vez
El segundo hallazgo importante es que el núcleo accumbens no trabaja solo, sino que interactúa con la corteza auditiva, un área del cerebro que almacena información acerca de los sonidos y la música a los que han sido expuestos. Cuanto más gratificante es la pieza que se dio, tanto mayor es la información cruzada entre estas regiones. Interacciones similares se observaron también entre el núcleo accumbens y otras áreas del cerebro, que participan en la secuenciación de alto nivel, el reconocimiento de patrones complejos y áreas involucradas en la asignación de valor emocional y la recompensa a los estímulos.
En otras palabras, el cerebro asigna valor a la música a través de la interacción de los circuitos de recompensa dopaminérgicos, que participan en el refuerzo de conductas que son absolutamente necesarias para nuestra supervivencia, como la comida y el sexo, con algunas de las regiones más evolucionadas del cerebro, implicadas en avanzado procesos cognitivos que son exclusivas de los seres humanos.


"Esto es interesante porque la música se compone de una serie de sonidos que cuando se consideran solos no tienen ningún valor inherente, pero cuando se disponen juntos a través de patrones en el tiempo puede actuar como una recompensa, dice el Dr. Robert Zatorre, investigador de la Neuro y co-director del el Laboratorio Internacional de Investigaciones sobre el Cerebro, Música y Sonido. "La actividad integrada en los circuitos cerebrales implicados en el reconocimiento de patrones, predicción, y la emoción nos permiten disfrutar de la música como una recompensa estética o intelectual."
"La actividad cerebral de cada participante fue la misma cuando se escuchó música una vez que terminaron la compra, aunque las piezas que optaron por comprar fueran todas diferentes", añade el Dr. Salimpoor. "Estos resultados nos ayudan a entender por qué la gente le gusta la música diferente - cada persona tiene su propio córtex auditivo de forma única, que se forma sobre la base de todos los sonidos y música que se escucha a través de nuestras vidas, de manera que las plantillas de sonido que almacenamos es probable que tengan asociaciones emocionales previas".
Un aspecto innovador de este estudio es que imita la experiencia en la vida real al escucha música. Los investigadores utilizaron una interfaz similar y los precios como los de iTunes. Para reproducir un escenario de la vida real tanto como fuese posible y para evaluar objetivamente el valor de la recompensa, los individuos podían comprar música con su propio dinero, como una indicación de que querían volver a oírla. Dado que las preferencias musicales son influenciadas por las asociaciones pasadas, sólo se  seleccionaron fragmentos musicales nuevos (para minimizar las predicciones explícitas) utilizando software de recomendación de música (como Pandora, Last.fm) para reflejar las preferencias individuales.
Las interacciones entre el núcleo accumbens y la corteza auditiva sugieren que creamos expectativas de cómo los sonidos musicales deben desarrollarse, sobre la base de lo que hemos aprendido y almacenada en nuestra corteza auditiva, así que nuestra experiencia emocional no es más que la violación o el cumplimiento de estas expectativas. Constantemente estamos haciendo predicciones relacionadas con recompensas, como estrategia para sobrevivir, y este estudio proporciona evidencia neurobiológica de que también hacemos predicciones cuando escuchamos un estímulo abstracto, la música, incluso si nunca antes la habíamos oído. Cuando el reconocimiento de patrones y la predicción de estímulos se procesan juntos, llega a ser algo tan poderoso como para hacernos felices o hacernos llorar, así como permitirnos comunicar y experimentar algunas de las más intensas y complejas emociones y pensamientos.

Escuche fragmentos de la música utilizada en este estudio: http://www.zlab.mcgill.ca/science2013/


Journal Reference:
  1. V. N. Salimpoor, I. van den Bosch, N. Kovacevic, A. R. McIntosh, A. Dagher, R. J. Zatorre Interactions Between the Nucleus Accumbens and Auditory Cortices Predict Music Reward Value. Science, 2013; 340 (6129): 216 DOI: 10.1126/science.1231059
Traducido por Rubén Carvajal Santana

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